Septiembre dio a Kanye West una lección que la música no le había asestado en mucho tiempo: que a veces el triunfo es un dios difícil de conquistar. Aún así, el golpe de entonces parece no haber minado sus ganas de convertirse en un diseñador importante.
París verá por segunda ocasión una colección diseñada por el astro musical y sí, desde ya, hay más de una pluma lista para destrozar lo que las tijeras no pueden, al menos en cuestión de crítica.
Habrá que ver, como siempre.


Investiguen bien, hasta una búsqueda mediocre en google les sacará una imagen de Kanye West, el de la foto que subieron no corresponde a KW.