Annabelle regresa, conoce los orígenes de la escalofriante muñeca ¡aquí el tráiler!

Ya está aquí el tráiler de Annabelle: La Creación, el filme dirigido por David F. Sanberg.

El tráiler del filme, Annabelle: La Creación, cuenta los orígenes diabólicos de la muñeca que a todos nos ha puesto la piel de gallina. Annabelle llegará a los cines el 19 de Mayo y ya podemos ver una probadita de lo que nos espera.

El avance del filme dirigido por David F. Sanberg (encargado también de Nunca apagues la luz) fue presentado por la productora Warner Bros. con las primeras pistas para entender el origen de la muñeca: un fabricante de juguetes y la tragedia de su propia familia.

Annabelle apareció en El Conjuro, más tarde llegó su primera película en solitario, este 2017 la veremos por tercera ocasión. La película, acerca de dos investigadores de lo paranormal que escribieron sus historias, Ed y Lorraine Warren, ha causado pesadillas al público cinéfilo desde 2013.

Aprovechando la presentación del tráiler, su director, David F. Sandberg aclara que Annabelle: La Creaciónes una precuela, por eso el título… Probablemente no habría estado tan interesado en hacerla si no hubiese tenido la directa continuación de la primera película”.

Entre el reparto del filme, encontramos a Stephanie Sigman, Talitha Bateman, Lulu Wilson, Philippa Anne Coulthard, Grace Fulton y Samara Lee, entre otros.

Lo más interesante de la saga El Conjuro es que está basada en hechos reales y es ese misterio el que lleva a millones de espectadores al cine con cada nueva entrega.

Annabelle, está inspirada en una muñeca de trapo que existió y que fue parte de Raggedy Ann Doll, un “juguete” que se vendió en Estados Unidos en los años 60 y 70. Donna, la dueña de la muñeca maldita en la que se inspira el spin off de El Conjuro, recibió este terrorífico regalo en 1970, cuando tenía 19 años. Lo hizo su madre para que Donna, que estudiaba enfermería, no se sintiera tan sola. Y no lo estuvo. El resto es historia.

Aquí el nuevo tráiler del filme, por cierto, si estás solo, ¡no lo veas!: