Karla, víctima del accidente en Reforma, es criticada por haberse subido al auto de un desconocido

La noticia de que una de las víctimas del accidente en Reforma tenía pareja ha generado una serie de juicios machistas alrededor del trágico hecho.

Karla Saldaña Sánchez, fue una de las víctimas mortales del accidente automovilístico en Reforma, CDMX, la madrugada del viernes pasado. Y ante el dolor de su familia, solo se publican juicios a la hoy occisa del tipo “Murió por puta” (así se lee en un post en Twitter). Ante la noticia de que Karla tenía pareja y estaba a punto de recibir el anillo de compromiso, han surgido una serie de comentarios machistas que empañan el proceso legal posterior a uno de los incidentes más aparatoso en años.

Un BMW partido en dos (por un poste), dio la bienvenida a un Viernes especialmente caótico en la Ciudad de México. Los cadáveres de cuatro personas se encontraban en pedazos alrededor del auto y sobre la banqueta. Una de las víctimas fue Karla que, según Mauricio Tamayo, quien dijo ser amigo del conductor, Carlos Villanueva Salomón (en juicio por homicidio culposo agravado), era la única que no pertenecía al grupo de amigos que aquella noche de Jueves había planeado reunirse. “Quizá a la que menos conocíamos era a Karla“, confirma Tamayo ante las autoridades correspondientes.

Y mientras la familia de Karla, y el resto de las víctimas, piden hasta 20 años de cárcel para el culpable de las muertes, una sociedad mexicana claramente misógina, juzga el hecho de que Karla, con una pareja estable, haya salido de fiesta (y con otros hombres). ¿Qué podría ser más triste que un hombre machista?, sin duda, una mujer machista. En redes sociales se leen comentarios tan crueles como “México: cuatro personas murieron en un BMW este viernes. Tres por un choque y una por puta. Las mujeres siempre nos morimos por putas”.

Pocos hablan del consumo de alcohol combinado con el volante, de rebasar los límites de velocidad o de la pena que Carlos Salomón tendrá que cumplir en prisión si las familias de las víctimas no le otorgan el perdón. Muchos hablan de que “una niña bien” jamás se subiría al auto de un desconocido. ¿En qué momento retrocedimos de este modo?