María Zambrano y sus mejores frases poéticas

Su obra se describe como un compendio de compromiso cívico y pensamiento poético

La filósofa y ensayista española María Zambrano nació hace 113 años un 22 de abril. Su gran obra fue reconocida a través de los dos máximos galardones literarios que se conceden en España, el Premio Príncipe de Asturias en 1981 y el Premio Cervantes en 1988.

Google la recuerda el día de hoy por medio de un homenaje al colocar su figura en el Doodle, en esta ilustración, se ve a la pensadora en una ventana reflexionando en uno de sus escritos, con símbolos que recuerdan al cosmos.

Nosotros seleccionamos las mejores frases célebres de la obra de María Zambrano cuya obra se describe como un compendio de compromiso cívico y pensamiento poético así como la búsqueda de la creación de la persona y la razón poética. A ella se le considera la ideóloga del la Generación del 27.

Escribir es defender la soledad en la que vivo.

 

La luz ligera que envuelve las imágenes de los dioses ha prefigurado la luz impasible de la inteligencia.

 

Es posible llegar a destruir un orden y establecer otro, con la consiguiente aureola revolucionaria, en nombre de una tendencia conservadora.

 

Sólo en soledad se siente la sed de la verdad.

 

Si se hubiera de definir la democracia podría hacerse diciendo que es la sociedad en la cual no sólo es permitido, sino exigido, el ser persona.

 

¿Es de extrañar que el amor haya preferido casi siempre el derrotero poético al filosófico?

 

Amar es verse como otro ser nos ve.

 

No se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero.

 

Un filósofo es el hombre en quien la intimidad se eleva a categoría racional; sus conflictos sentimentales, su encuentro con el mundo, se resuelve y se transforma en una teoría.

 

El corazón es centro, porque es lo único de nuestro ser que da sonido.