Ayuno sexual, ¿revive la pasión en la relación?

¿Tener o no relaciones sexuales? esa es la cuestión

“Ayuno sexual” ¿sabes a lo que nos referimos?

Esta práctica se conocía en la mayoría de las parejas que siguen alguna creencia religiosa. Tradicionales, que creen que primero deben estar casados para iniciar su vida sexual en pareja. Sin embargo hay quienes la aplican con el objetivo de tratar de recuperar el interés en la pareja.

Si lo vemos de esa forma podríamos entender que el “ayuno sexual” estaría contribuyendo en la pareja para que el deseo vuelva y entonces tener encuentros sexuales muy satisfactorios. Esto puede aumentar y sostener el vínculo que va más allá de lo físico.

La abuela decía: “Date a poleo y olerás a deseo, date a cada rato y olerás a caca de gato”. Bueno a eso se le llama “ayuno sexual”.

Supongamos que te gusta mucho el chocolate y lo llegas a consumir tanto que un día te llega a aburrir. ¿Qué haces? simplemente lo dejas de comer por un largo periodo y cuando nuevamente lo pruebas te parece que es lo más delicioso que has probado, lo mismo pasa con el sexo.

Ahora si aplicas esto con tu pareja (y no es que te haya aburrido precisamente) puede beneficiar la relación, ya que en el siguiente encuentro sexual podría ser explosivo, en donde otras áreas podrían ser exploradas y conocerse mucho más.

Ayuno sexual ¿bueno o malo para las parejas?

Odette Freundlich kinesióloga especialista en sexualidad,dice que abstenerse es una solución para resolver problemas de pareja:

“Estos períodos pueden mejorar la comunicación en la pareja, revalorizar la relación, sobre todo para aquellos que se encuentran cansados; redescubrir a la pareja, mejorar la creatividad y el erotismo. Esto porque la sensación de lo ‘prohibido’, hace que se anhele lo que hace falta y se valore, lo que se tiene alrededor”.

 

Por el contrario Christian Thomas sexólogo y director general del Centro de Estudios de la Sexualidad opina que “ayunar para acumular ganas“ va en contra a la espontaneidad que es lo que le da vida a una relación.

 

“Yo pienso que este tipo de prácticas, absolutamente alejada del ayuno oriental, por ejemplo, que es un sacrificio en honor a un Dios o a una festividad determinada, no colaboran mayormente en las parejas”.

 

Tú ¿qué opinas?