Brigitte Macron le lleva 25 años a su esposo: ella era su maestra y podría ser la primera dama de Francia

Una historia que demuestra que el amor lo puede todo

Caminaron de la mano en el rally de la victoria, abrazados y besados en el escenario: Emmanuel Macron, ganador de la primera ronda de las elecciones presidenciales francesas, y su elegante esposa rubia Brigitte.

En el atril, el hombre que ahora espera vencer a Marine Le Pen en la segunda ronda de elecciones en Francia, se aseguró de agradecer a todos los que lo habían ayudado a conseguir tan asombrosamente lejos.

Luego se volvió, le sonrió y agradeció al más firme partidario de todos ellos, su esposa Brigitte: “Siempre allí, y además, sin quien yo no sería yo”.

La multitud que miraba entonó su aprobación. Su nombre resonó en el vestíbulo: –¡Brigitte! ¡Brigitte! ¡Brigitte!

La Sra. Macron, de 64 años y abuela de siete nietos, conoció a su actual esposo, a quien le lleva 25 años de edad, cuando él tenía 15 años y ella 40. Era su maestra en una escuela privada y, de hecho, Brigitte tenía una hija con la misma edad de Emmanuel…¡y estaba en la misma clase que él!

Brigitte, de 64 años, con su esposo Emmanuel Macron, de 39.
Brigitte, de 64 años, con su esposo Emmanuel Macron, de 39.

Se dice que la familia de Brigitte, los Trogneux, respetables chocolateros en la ciudad de Amiens, en el norte de Francia, no aprobó inmediatamente la relación con el señor Macron.

En un momento dado, según un periodista local con una larga memoria, el romance era un “puro escándalo”.

Sin embargo en el corazón nadie manda, y apenas dos años después de conocerse, Emmanuel le diría a Brigitte, muy seguro de sí mismo, que algún día se casarían. “Haga lo que haga, ¡me voy a casar contigo!”, contó Brigitte al Paris Match.

Emmanuel veía posibilidades más allá de su relación educativa o profesional. A los 18 años concluyó el ciclo en ese instituto y se cambió de escuela, pero contra todas las posibilidades, siguió buscando a Brigitte (aún a pesar de estar casada y tener una familia en aquel entonces). Hablaban y hablaban todo el tiempo: “Poco a poco fue acabando con mis barreras de una forma increíble, con paciencia”, dijo ella muy sonriente en la entrevista.

Un caso que despierta mucha la atención en estos días de elecciones en Francia y que nos demuestra que en los temas del corazón, no hay imposibles.

Una gran historia de amor que promete muchas noticias en el futuro.